Consigue ganar la batalla a la rutina y relájate con nuestros consejos

En el mundo actual, cada vez son más frecuentes los problemas de salud derivados del estrés. Sabemos que necesitas un respiro y, por eso, desde Aloe Plus Lanzarote te proponemos cinco opciones para acabar con esa tensión diaria.

Cada día, te ves envuelto en una rutina frenética de compromisos, ya sea por motivos de trabajo o por obligaciones familiares. Aguantar tal carga de responsabilidad hace que muchas veces te olvides de cuidar de ti mismo. Quizá incluso vivas cada jornada de manera automática, sin saber realmente qué estás haciendo.

Antes o después, esta situación termina dañando tu salud mental y física. El estrés es un mecanismo que surge cuando una persona siente que no puede abarcar todas las tareas que debe hacer. Y es difícil deshacerse de él, pero no imposible.

Cuando el organismo no recupera la energía previamente utilizada, puede conllevar consecuencias como la tensión, la ansiedad y diversos tipos de dolor. Se produce un importante desgaste del cuerpo a todos los niveles, llegando incluso a poner en riesgo la salud.

Necesitas parar un momento y dedicarte unos mimos. Por esta razón, te ofrecemos varios consejos para que vuelvas a ser esa persona vital y alegre que quieres ser.

  1. Alimentación saludable

Llevar una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras, es fundamental para lograr que el estrés no dañe tu organismo. No solo conseguirás mejorar tu salud, sino que ganarás estabilidad física y mental. Debes organizarte para tener horarios de comidas regulares y tomarte tu tiempo para comer con tranquilidad. Aprovecha este espacio para desconectar y disfrutar de la comida. Además, debes evitar consumir bebidas con cafeína o, si las bebes, que sea con moderación. Te recomendamos que pruebes el jugo de aloe vera, pues contiene adaptógenos que ayudan al cuerpo a adaptarse al estrés.

  1. Meditación

Cuando nos dejamos atrapar por la rutina, hacemos todo de forma automática. Necesitas pisar el freno y tomarte un momento para ti. Crea un ambiente tranquilo y armónico. Puedes encender alguna vela aromática y reproducir música relajante o el sonido de las olas del mar. Siéntate en una silla cómoda o en el suelo sobre un cojín o colchoneta que aísle de la dureza. Cierra los ojos y concéntrate en tu respiración, relajando los músculos desde la cabeza a la punta de los dedos. Intenta visualizar momentos que te relajen o que te hagan feliz. Con solo cinco o diez minutos bastará para que enfoques tus problemas de otra manera.

  1. Ejercicio físico regular

Hacer ejercicio mejora el humor porque aumenta la producción de endorfinas, una sustancia que ofrece una sensación de satisfacción. Casi cualquier tipo de movimiento puede conseguir calmar el estrés, incluso caminar dentro de casa, siempre que sea a un ritmo constante y firme. Intenta buscar el tipo de ejercicio que más se adapte a ti, porque si lo haces por obligación no tendrá ese efecto positivo. Te recomendamos que pruebes con el yoga, pues ayuda a alinearte con tu respiración y tu cuerpo. Es un ejercicio tranquilo pero intenso y debes concentrarte en cada movimiento.

  1. Baño relajante

También puedes acompañar este momento con velas aromáticas, incienso o música. Deja que el agua tibia te atrape y relaje tus músculos. Te recomendamos que utilices las sales de baño de aloe vera y eucalipto, ideales para reducir el cansancio y suavizar la piel. Notarás los efectos de inmediato.

Aloe vera

Si además quieres nutrir tu piel y cabello puedes probar a utilizar el gel de baño y el champú de Aloe vera. Como toque final para este baño renovador, te sugerimos que hidrates tu piel con una loción corporal de aloe vera, miel, opuntia, pera y fruta de la pasión. Y, si te ocurre como a nosotros, que no podemos elegir, esta cesta de baño está hecha para ti.

  1. Organiza bien tu tiempo y pon orden en tu vida

Planifica bien cada día, aunque sin sobrecargarte de actividades. Clasifica tus tareas por orden de prioridad y, si fuera necesario, delega en otra persona. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy pero tampoco hagas hoy todo lo que tengas que hacer durante la semana. Distribuye tus quehaceres y aprende a gestionar los imprevistos con flexibilidad. A veces la presión es excesiva, por lo que si crees que no vas a poder con una tarea, aprende a decir no y recházala. De la misma manera, intenta que tu hogar esté bien organizado, pues el orden aclara la mente y aporta serenidad.