Como ya hemos visto en entradas anteriores, el Aloe vera ha sido utilizado desde la antigüedad por sus propiedades para la salud, ya sea como remedio medicinal o para uso cosmético. Y así lo corroboran muchos hechos y testimonios de personajes históricos que dejaron constancia y avalaron en su momento los beneficios de esta planta milagrosa. Ejemplos de ello son los siguientes protagonistas:

Mahatma Gandhi

Este líder nacionalista  indio consiguió superar los ayunos gracias al aloe, ayudándole a mantener la fuerza y continuar hacia adelante en su lucha por conseguir la independencia de su país mediante una revolución pacífica. Así lo afirmó en una carta a su biógrafo Romain Rolland, en la que decía: “¿Cuáles son los secretos poderes que me han sostenido en mi largo camino? Son mi fe en Dios, mi vida simple y frugal,  y el aloe, cuyos beneficios descubrí a mi llegada a Sudáfrica  a finales del siglo XIX».

Cristóbal Colón

El aloe ayudó al famoso descubridor de América y a toda su tripulación a sobrevivir en su largo viaje hacia el Nuevo Mundo, evitando la malnutrición y las enfermedades. Es el propio navegante quien lo menciona en sus notas de viaje: «Hay cuatro plantas indispensables para el bienestar del hombre: el trigo que alimenta, la vid que da alegría, el olivo que aporta armonía y el aloe que cura». Además de aloe,  en sus carabelas llevaba normalmente otras plantas para tratar las llagas que se hacía la tripulación debido al roce del remo en la piel.

Alejandro Magno

También el rey de Macedonia conoció el aloe. Cuenta la leyenda que mientras avanzaba con su ejército por el desierto de Libia fue herido con una flecha, y pudo curarse a base de un aceite de aloe procedente de Socotra. No en vano, dicen que el motivo por el que quiso conquistar esta isla no era otro que asegurarse provisión permanente de esta planta, cuyo cultivo allí era muy abundante, garantizando así el cuidado de sus soldados.

Aloe vera. Aloe plus lanzarote

Cleopatra

A esta famosa reina del antiguo Egipto, se la recuerda por su intelecto y también por su llamativa belleza. Se dice que el brillo de sus ojos se debía en gran parte a un colirio hecho a base de aloe que le preparaba una de sus esclavas númidas, y que el aspecto y  la tersura de su piel eran fruto de sus baños de leche de burra y de pulpa de aloe. Y es que los egipcios fueron la civilización que más utilizó el aloe, a la que llamaban “la planta de la inmortalidad”, sirviendo de regalo en las ceremonias funerarias como símbolo de renovación de la vida.

En definitiva, el aloe vera ha sido un referente a lo largo de la historia de la humanidad, y que se sigue empleando en la actualidad, tanto para el tratamiento de enfermedades como para el cuidado de nuestra piel y cabello.

 

canarytripbooking