Son muchos los beneficios del aloe vera a la hora de tratar problemas dermatológicos. Hoy nos detendremos en sus propiedades para curar las siempre antiestéticas verrugas. Lo haremos de una forma sencilla, eficaz, económica y que además no pone en riesgo la salud.

¿Cómo podemos acabar con ellas?

A continuación les mostramos el procedimiento a seguir:

  1. Lo primero es conseguir una hoja de aloe vera:

Si ya tenemos nuestra propia planta, procuraremos hacernos con una de las hojas más antiguas, ya que son éstas las que tienen mayores propiedades. Una vez la tengamos, hacemos un corte en uno de los extremos para extraer la pulpa de su interior y limpiarla hasta erradicar la aloína. Otra opción es adquirir directamente el gel de aloe que puede conseguir en cualquiera de nuestros establecimientos.

  1. Aplicación de la pulpa o gel sobre la verruga:

En el caso de haber optado por el gel, lo aplicaremos sobre la verruga con la ayuda de un disco de algodón, haciendo un suave masaje sobre ella. Si elegimos aplicarnos directamente la pulpa es muy útil hacer uso de una venda o apósito. Así fijaremos bien el aloe en la zona afectada al menos durante unas horas. Lo ideal sería hacerlo durante la noche para que tenga un efecto más duradero. Se debe a que mientras dormimos estamos menos sujetos a movimientos continuos. Para que este remedio resulte efectivo, es recomendable repetir este proceso una vez al día o cada dos días, dejando que el aloe penetre en la piel y repose en ella durante el mayor tiempo posible.

  1. Resultados finales:

El gel del aloe acelerará la desaparición de las verrugas en unas pocas semanas. Además el jugo de esta milagrosa planta contribuirá a eliminar las células muertas y a regenerar nuestra piel, manteniéndola joven, hidratada y tersa.

Otra forma a través del aloe de combatir las verrugas y sobre todo prevenir que aparezcan nuevas es tomárnoslo oralmente, al estimular nuestro sistema inmunológico, ayudando a prevenir recaídas.

En cualquier caso, es conveniente recordar una vez más que al tratarse de procedimientos naturales es importante tener paciencia. Dependiendo del tipo de verruga podrá tardar más o menos tiempo en desaparecer. Si el problema persiste lo mejor es consultarlo con un especialista que nos ayudará a elegir el tratamiento que más se adecúe a nuestro caso personal.