La isla volcánica esconde algunos enclaves costeros únicos para pasar las vacaciones

Bañada por el océano Atlántico, la isla de Lanzarote esconde algunas playas únicas que no deberías perderte este verano si quieres disfrutar de unas vacaciones de ensueño. De arena blanca y negra, la oferta abarca desde las populares playas de Papagayo y Famara, pasando por las piscinas naturales de los Charcones o por otros enclaves no tan conocidos por los turistas.

Hoy, desde Aloe Plus Lanzarote, compartimos contigo nuestra selección particular, que no deberías perderte en tu próxima visita a la isla.

Papagayo

Situada en el sur de Lanzarote, la playa de Papagayo, de arena blanca, es la más famosa de la isla. La tranquilidad de sus aguas cristalinas son ideales para el buceo y para quiénes buscan disfrutar con los más pequeños. Desde ella se puede disfrutar del Monumento Natural de Los Ajaches, una antigua formación volcánica que contrasta con los demás elementos del paisaje.

Famara

Bajo el macizo que lleva el nombre de Famara, se extiende una playa de arena fina y tostada de más de seis kilómetros. Ubicada en el municipio de Teguise, esta playa posee algunas dunas que la hacen aún más especial. Al contrario de Papagayo, en esta parte del litoral suele haber olas, ideales para el aprendizaje de surf, kitesurf, windsurf o bodyboard.

Playa del Risco

La playa del Risco es uno de esos lugares de difícil acceso por los que vale la pena hacer el esfuerzo. Arropada también por el macizo de Famara, se trata de una de las playas más tranquilas de la isla. Para acceder a ella deberás de recorrer el Camino de Los Gracioseros durante unos 40 minutos. Se trata de una ruta segura, aunque eso sí, se recomienda recorrerla con calzado deportivo.

Los Caletones

Al norte de Lanzarote, en la entrada del pueblo de Órzola se sitúan Los Caletones, un conjunto de calas de arena blanca con vistas al Archipiélago de Chinijo. Un rincón especial que no deberías dejar de visitar este verano.

Playa Grande

Se trata de la playa principal de Puerto del Carmen, de arena amarilla. Es una buena alternativa para las familias que viajan con niños y destaca por los servicios que ofrece. Sus instalaciones, adaptadas a personas discapacitadas, así como restaurantes y tiendas que se encuentran en el paseo de la playa, la convierten en una buena opción si lo que buscas es tener todo lo que necesites a mano.

Los Charcones

Si eres más de charcos que de arena, este es tu sitio. Los Charcones conforman una serie de piscinas naturales al sur de la isla. De diversos tamaños y profundidades, estos charcos son perfectos para darse un baño relajante o para lanzarse al mar desde algunas de las rocas más altas.