Lanzarote cuenta con lugares destacados y de renombre que son bien conocidos en muchos rincones del mundo. César Manrique utilizó la isla como su lienzo en blanco, transformándola en una auténtica obra de arte. No obstante, en los últimos años se ha dado a conocer, no solo por su belleza, su clima estable y la tranquilidad que se respira, sino por sus vinos.

Gracias al buen hacer de los campesinos de la isla, se han obtenido unos caldos de excelencia que han sido galardonados en diversos eventos alrededor del mundo. Es por ello que hoy les recomendamos una ruta por los viñedos de Lanzarote.

 

El Paisaje Protegido de La Geria se ha convertido en un sello de identidad de la isla. Es el lugar perfecto para realizar una ruta del vino. Las particularidades del suelo, el clima y la maestría de los campesinos son la base para la producción de algunos de los mejores caldos del archipiélago canario.

Entre el pueblo de San Bartolomé y Yaiza encontraremos diferentes bodegas con sus propias particularidades. Desde la más antigua de Canarias hasta la más selecta, pero todas con un denominador común: conseguir lo mejor de la uva. Vinos blancos de malvasía volcánica; dulces del moscatel de Alejandría; rosados con una variedad de uva listán negro; y vinos tintos: jóvenes, de crianza, reservas y grandes reservas. Una gran variedad que podremos degustar en nuestra ruta. Acompañados de un buen queso de la isla hará las delicias de nuestro paladar.

Consejo: si visitas la isla en agosto, no te pierdas la fiesta de la vendimia que se celebra el día 15.

Una celebración que conmemora la tradición, homenajeando a los campesinos y haciendo una demostración de cómo se hacía la vendimia antiguamente, así como el proceso de la pisa de la uva, que consiste en pisar las uvas depositadas en el lagar (recipiente de madera) para extraer el mosto que contienen y elaborar el vino.

Después de hacer una parada en las diversas bodegas que nos iremos encontrando por la LZ30 dirección sur, deleitarnos con el paisaje y pasear entre los viñedos, acabaremos nuestra ruta visitando el pueblo de Yaiza. Un pueblo de arquitectura tradicional de Lanzarote en el que podremos visitar el museo de Aloe Vera. Allí podremos seguir conociendo las propiedades del vino.

Al igual que el aloe, el vino tiene diferentes propiedades, ya desde los siglos XIV y XV se utilizaba la vinoterapia. El Rey Luis XV aplicaba a sus mujeres mascarilla de vino para que tuvieran una piel sana y reluciente. Desde esos tiempos, el vino ya se utilizaba como ingrediente en curas para la piel. Y es que la vinoterapia ayuda a rejuvenecer la piel, a tonificar y es un relajante natural.

En Aloe Plus Lanzarote, se saca partido de las propiedades que la tierra de los volcanes nos ofrece, tanto del aloe vera como de los viñedos ¿A qué esperas para descubrirlos?